Paseando por el crater de Maragua ( Sucre)
En cuanto al pasisage urbanístico, poco que decir de Uyuni, uno de los lugares con mayor concentración de agencias de viaje en todo el mundo, seguro! Fuera de la parte "turística" ( o sea de los servicios turísticos, porque no hay nada que ver) sorprende la degradación del pueblo, dónde no hay agencias ni hoteles no existe el pavimento, ni las basuras ( basura sí, mucha), ni farolas, ni ná de ná, un buen freno a los que quieran conocer la "ciudad".
Potosí es otra historia. Está declarada Patrimonio de la Humanidad, más bien su montaña, el Cerro Rico. No quiero hacerme pesado con referencias históricas y demasiado blablabla pero lo de la mina del cerro Rico es muy a saco, demasiado como para pasarlo por alto.
Se trata de la mayor mina del mundo, una montaña de 4.800 metros que ha sido explotada y agujereada durante los últimos 450 años, y que hoy en día da sustento y sufrimiento a más de 16.000 mineros. Durante los más de 300 años de colonización, mis compatriotas mataron a MÁS de 8.000.000 de trabajadores, para sacar tanta plata como pudieron; se dice que desde el inicio de la explotación hasta hoy se ha sacado plata suficiente para hacer un puente macizo hasta Sevilla ( sí, cruzando el Atlántico) y hasta tres puentes con los huesos de los que en la mina murieron. Para que entendáis la crueldad con que actuaban los enfermos por la "fiebre de la plata" debéis saber que abrían una boca en la montaña y cuando estaban ya dentro los trabajadores y herramientas, la tapiaban, dejando sólo un hueco para meter comida y sacar mineral. Cuando la mina no era más rentable...
Entrando a la mina
Como al españolito no le gustaba bajar a la mina se inventó un guardián, EL TÍO. Construyeron así una figura dominante, lo más fea posible para meterles miedo a los indígenas. El tío vigilaba y castigaba, si un minero se hacía el remolón con el trabajo el tío lo sepultaba con un derrumbe o con un escape de gas; las condiciones en la mina no eran peligrosas, sólo morían los que no trabajaban segúna las órdenes del Spanish, y lo peor es que al parecer muchos se lo creían y ni enterraban a los muertos por accidente, pues no habían sido nobles en su trabajo.
El tío, y no es maco...
Entorno a su figura floreció un sinfín de usos y costumbres que hoy en día siguen vigentes: por ejemplo se le representa con un enorme pene ya que la unión sexual entre el tío y la Pachamama ( madre tierra) producirá sus frutos ( osea un filón de plata). Por eso mismo estaba prohibida la entrada de mujeres a la mina, no fuera que el tío perdiera interés en fertilizar la tierra y se dedicara a mozas más mundanas...También se le dan ofrendas al tío, ojas de coca ( masivamente consumidas), cigarrillos y alcohol puro. Lo del alcohol puro no sólo lo ofrecen, también lo beben los mineros, según dicen no por gusto, sino porque en la mina todo ha de ser puro, para que salga mineral de calidad. Decir que hoy el tío no lo pone ningún colonizador, lo construye un minero cuando sabe que va a morir de silicosis ( enfermedad pulmonar mortal muy corriente entre los mineros) prometiendo que una vez muerto velará por la seguridad de sus ex-compañeros. Cada vez son menos los mineros que se reúnen los viernes entorno al tío para las ofrendas, ahora se venera al tío Sam, en forma de dólar, claro.
Resaltar también que el trabajo en la mina es basicamente manual y poco o nada ha cambiado en los últimos siglos, lo único la desaparición del español, ahora se trabaja en cooperativas y tras pagar el alquiler al estado las cooperativas mineras se quedan con todo lo que sacan, y la verdad parece que ganan muy bien,mucho más que un trabajador al uso. Los turistas "gringos" tenemos derecho a visitar las minas, un 10 % de lo que pagamos va para escolarizar a los hijos de los mineros. En mi visita pude comprobar lo duro que trabaja esta gente, entre ellos un buen número de niños a partir de 14 años,en su mayoría obligados por madres viudas que perdieronal marido en la mina, claro... dentro de la boca la situación es muy precaria, los carriles por donde pasan las vagonetas están petadísimos, y los tíos bajan por ahí a muerte, hay trozos en que el hueco no supera los 60 cm. de alto, toca agacharse para pasar, a medida que uno baja la temperatura va subiendo, sobretodo para los perforadores que a piqueta y martillo abren un hueco de 60 cm. ( unas 3 horas de dale que te pego) dónde ellos mismos colocarán la dinamita para ir avanzando. Ingenieros de minas? y ezó que é??
La ciudad en sí es bonita, en su momento fué la más grande del mundo y la más rica así que los edificios coloniales y las iglesias siguen resplandeciendo. Además tiene otra casa de ciclistas...en una panadería! pan calentito cada mañana y la calidez de un hogar de ciclistas, así no me extraña que uno pasé casi una semana sin hacer más que disfrutar de la vida!
Sucre se podría decir que es incluso más linda, al menos más ordenada y sin la pesada sombra de la mina y con la intensísima luz de la cordillera de los frailes, que conocí en un trekking ( que me demostró que caminar me destroza!) y en la que aparte de conocer el espectacular Crater de Maragua pude disfrutar de las comodidades del transporte público. Vean:
Magnífico el crater de Maragua
Espectacular la caminata así como los caminos de montaña, una noche me pasó una tormenta de aupa a pocos cientos de metros de la carpa, increíble ver los cegadores rayos y los ensordecedores truenos ( de casi 30 segundos de duración) tan cerquita con sólo 4 gotas sobre mi. Tube suerte!
Se acercan tímidos...pero siempre piden plata!
De nuevo en la ciudad, que está luchando por recuperar la capitalidad plena ( usurpada por La Paz), un festival de cine solidario, gratix! así que un buen papeo y una buena peli, a descansar antes de mi próxima etapa que es a la vez la que me dá más ilusión ( por el objetivo) y la que menos ( por el transporte, adiós bici por unos días). Pero eso ya os lo contaré, disfrutad del verano!
Descansando...como siempre! En la cordillera de los Frailes ( Sucre)